La Entrega del Corazón en Cada Tarea Diaria
El Hermano Lorenzo decía que la vida espiritual consiste en una sola cosa fundamental: entregarse enteramente a Dios por amor a Él y no por ningún otro interés o temor.
Consejos llenos de sencillez y dulzura para vivir en continua calma, oración silenciosa y alegría interior en las labores cotidianas.
El Hermano Lorenzo decía que la vida espiritual consiste en una sola cosa fundamental: entregarse enteramente a Dios por amor a Él y no por ningún otro interés o temor.
Decía el venerable hermano que no se necesitan métodos complicados ni discursos largos para comunicarse con Dios. Basta con mantener una mirada amorosa y tranquila fija en Él.
Afirmaba que el mayor error de muchas personas es creer que para estar con Dios hay que apartarse forzosamente del mundo o esperar a un momento de ocio.
El Hermano Lorenzo enseñaba que cuando nos encontramos débiles o cometemos una falta, no debemos hundirnos en la desesperación ni en el reproche amargo.
Hermano mío: Me pides consejo sobre cómo perseverar en la presencia de Dios cuando la mente se siente fatigada o distraída por las preocupaciones de la vida.
No te inquietes por el futuro ni por lo que no está en tus manos cambiar. El Señor que cuida de las aves del cielo y viste a los lirios del campo cuidará con infinita ternura de ti.
La presencia de Dios es la vida y el alimento del alma. Ella disipa las sombras del miedo, aquieta las tempestades del pensamiento y llena el espíritu de un gozo puro que el mundo no puede dar ni quitar.