Capítulo 1 • Libro I - Capítulo 1
De la Imitación de Cristo y del Desprecio de las Vanidades
«El que me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida», dice el Señor. Con estas palabras nos exhorta Cristo a que imitemos su vida y sus costumbres si queremos ser verdaderamente alumbrados y libres de toda ceguera del corazón.
Capítulo 2 • Libro I - Capítulo 2
Del Sentir Humilde de Sí Mismo y la Calma Interior
Todo ser humano desea naturalmente saber; pero ¿qué vale el saber sin el temor reverente de Dios? Más vale ciertamente un campesino humilde que sirve a Dios que un filósofo soberbio que, descuidando su propia alma, contempla el curso de los astros.
Capítulo 3 • Libro I - Capítulo 3
De la Doctrina de la Verdad y la Luz del Alma
¡Dichoso aquel a quien la Verdad por sí misma instruye, no por figuras ni palabras fugitivas, sino tal como ella es! Nuestras opiniones y nuestros sentidos muchas veces nos engañan y poco alcanzan.
Capítulo 4 • Libro I - Capítulo 4
De la Prudencia en las Acciones y la Serenidad
No debemos creer a cualquier palabra ni seguir todo impulso interior, sino examinar las cosas con prudencia y paciencia según Dios.
Capítulo 5 • Libro I - Capítulo 5
De la Lectura de las Sagradas Escrituras con Paz
En las Sagradas Escrituras se ha de buscar la verdad y el consuelo, no la elocuencia de las palabras. Toda la Escritura divina debe ser leída con el mismo espíritu de humildad y reverencia con que fue escrita.
Capítulo 6 • Libro I - Capítulo 6
De las Afecciones Desordenadas y el Sosiego
Cada vez que el hombre desea algo desordenadamente, luego se siente inquieto en su interior. Los soberbios y los codiciosos nunca tienen sosiego; pero los pobres de espíritu y los humildes viven en abundancia de paz.
Capítulo 7 • Libro I - Capítulo 20
Del Hábito del Silencio y la Soledad con Dios
Busca un tiempo oportuno para recoger tu mente y piensa a menudo en los beneficios de Dios. Deja las curiosidades vanas y lee aquellas cosas que mueven el corazón a compunción antes que las que sólo entretienen el entendimiento.
Capítulo 8 • Libro II - Capítulo 3
De la Paz Interior y el Amor Fraterno Puro
Ten primero paz en ti mismo, y luego podrás pacificar a los demás. El hombre pacífico hace más bien que el muy letrado pero agitado.